23 de septiembre del 2019
Noticias de Ancash


Morillo deja demasiadas dudas luego de los primeros 100 días | ANÁLISIS

El ingeniero Rómulo Antúnez Antúnez, Especialista en Gestión Pública Descentralizada, realiza un interesante análisis sobre los primeros 100 días de gestión del gobernador regional Juan Carlos Morillo donde detalla puntualmente los errores del líder de Somos Perú.

, Publicado : Abril 16, 2019

Por Rómulo Antúnez Antúnez

Esperábamos más y mejor discurso, más protagonismo y enfoque, mayor despliegue de liderazgo y olfato político, creemos que sigue perdiendo su oportunidad. Definitivamente, Juan Carlos Morillo sólo trabajó para ganar las elecciones y NO PARA GOBERNAR. Con mucho aprecio y respeto a JC Morillo y a los Ancashinos, alcanzo un breve análisis sobre la situación de incertidumbre y medias verdades que debe ser encarado con entereza y verdades directas aunque duelan.

Juan Carlos Morillo, Luis Luna y funcionarios del actual Gobierno Regional de Ancash conocen más que nadie los problemas administrativos, financieros, políticos y sociales internos; y los actores externos vemos desde la tribuna y juzgamos con ojos externos los aciertos, dificultades y errores en los primeros 100 días de gestión. Sin embargo, coincidimos todos los Ancashinos; si a Morillo le va bien, le irá mejor a nuestro pueblo y para ello, este gobierno debe fortalecer su liderazgo y autoridad del Gobernador, debe escuchar más voces externas diferentes o coincidentes y despojarse de información con alta carga emocional.

En estos 100 días de gobierno, tres hechos marcaron la gestión de JC Morillo; la primera y por el momento grave; es la comprobado “mentira en campaña a los Ancashinos”, al seguir negando o no decir nada durante su informe sobre su participación como ejecutor de la obra San Bartolo parte del sistema de Chinecas; nada menos que en el Gobierno del recluso Cesar Alvarez donde su empresa cobró presuntamente valorizaciones sin construir dicho canal con sobrevaloración de más del doble y que además habría sido parte con un familiar de un 30% con poderes para cobrar valorizaciones. El Procurador Richard Asmat y la Contraloría General de la República con información detallada han desmentido a JC Morillo y sostienen tendría presunta participación en hechos delictuosos que sigue generando y acentuando incertidumbre en Ancash.

Otros dos hechos no menos importantes negativamente hablando, no fue abordado en su informe; el aumento o “sinceramiento de sueldo”, aprobado por el ejecutivo donde Luis Luna ha tenido rol relevante, que aun siendo técnicamente y legalmente correcto, ha resultado político y socialmente inaceptable, especialmente en un escenario de cuestionamiento del perfil de los funcionarios contratados por Morillo. A esto se suma la desaparición misteriosa del Gobernador por más de 10 días disfrazada de vacaciones o tratamiento de su salud en el extranjero que llenan aún más de incertidumbre este escenario y desconfianza, incrementado por un lamentable e inesperado accidente protagonizado por el Vice Gobernador que más parece fruto de una terrible negligencia.

Los 100 días del Gobierno de Morillo ha tenido escasos chispazos positivos que es necesario relevar, como por ejemplo su acelerado trabajo para concretar el Hospital de la Caleta que ya tiene un terreno comprado por un monto mayor a 3 millones; los compromisos generados con el Gobierno Nacional para financiar Chinecas por 200 millones condicionadas a la presentación del respectivo expediente técnico que no cuenta el Proyecto Especial, así como su reacción rápida en la atención a los desastres por las lluvias en Ancash.

Sin embargo, Juan Carlos Morillo y Lucho Luna, debieron implementar algunas medidas que pudo mejorar los resultados mediocres de estos 100 días de Gobierno, y debió partir por un análisis rápido de la situación financiera y administrativa, especialmente relacionada a la orientación territorial y sectorial de las inversiones, así como las deudas su superarían largamente los 180 millones de soles mencionados por el Gobernador; acumulados desde el primer gobierno de Cesar Álvarez producto de malas decisiones y que han resultado en valorizaciones no pagadas, arbitrajes perdidas con empresas que se han beneficiado sin mover un dedo. Este análisis debió realizarse usando criterios de orientación, priorización y uso eficiente de los recursos, lo cual tendría resultados de la forma cómo fue usado el presupuesto público para luego tomar decisiones correctivas en los siguientes meses.

Morillo y Luna, han perdido un precioso tiempo de 100 días para consolidar un equipo de gestión, que debió partir por formar equipo durante la campaña electoral y mejorar la selección de recursos humanos con perfil requerido durante los primeros días de gestión. Especial mención merecen los asesores que Morillo ha contratado, algunos de ellos en la sombra, otros de bajo perfil y algunos de ellos alardea públicamente de su poder que ejerce ante el Gobernador por el sólo hecho de haber aportado cuantioso dinero a la campaña y cree que será el sucesor de Lucho Luna; lo cual deja descolocado al Gerente General y a JC Morillo aislado de los Gerentes de línea por que las decisiones son tomados en directa coordinación entre asesores y gerentes de línea. Por esta razón, Lucho Luna aparece aislado y sin iniciativa para tomar decisiones en temas trascendentales, prioritarios y estratégicos, a pesar de ser el único estratega conocido en el gobierno de Morillo.

Morillo no ha logrado formar equipo de gobierno, sólo pudo juntar un grupo de profesionales con alto grado de entusiasmo para cubrir cargos vacantes con algunos escasos especialistas, lo cual debe ser el punto central de los cambios que debe implementar después de los primeros 100 días, donde se debe combinar tres grupos de profesionales con perfiles de a) Estratega; cuyo rol sea orientar la gestión un mínimo de los 45 meses restantes, apuntando las decisiones por lo menos a 2 o 3 ejes prioritarios de cambios que requiere Ancash, as cómo b) Gestores; para que el gobierno de Morillo tenga gerentes y especialistas con olfato político e institucional que permita aprovechar todas las oportunidades para generar un buen gobierno y c) Peones o especialistas que se encarguen de los procedimientos administrativos, aplicación de normas específicas y manejo de los sistemas administrativos que el Gobierno Central requiere para agilizar el gasto y las inversiones.

Los 100 días de Gobierno ha mostrado a Morillo decidido a construir Hospitales, La Caleta, Huaraz, pero no a resolver problemas de la baja calidad de los servicios de salud, evitar las colas que hacen los pacientes desde la madrugada, la mala atención por parte de los establecimientos, falta de medicinas o medicinas inaccesibles, falta de equipos para análisis y sobre todo mal uso de los recursos públicos y del SIS; así como construir infraestructura educativa pero no apuntar a resolver el problema de la calidad educativa o bajos niveles de comprensión lectora, escaso dominio de operaciones matemáticas, desnutrición escolar; o construir canales de riego pero no resolver el problema de baja producción agraria, dotar de infraestructura de agua y saneamiento sin resolver el acceso al agua segura y reducción de la desnutrición.

Apenas enterado de los resultados electorales, Morillo enfatizó que implementaría un gobierno de concertación, lo cual fue un anuncio positivo, sin embargo en estos 100 días, notamos que el liderazgo de Morillo se ha debilitado debido a las “medias verdades” y desaciertos, especialmente al no haber generado una agenda concertada con 20 Alcaldes Provinciales y 146 Alcaldes Distritales, así como con organizaciones de sociedad civil, empresarios, así como con los Congresistas y Gobierno Central con quienes debió concertar una agenda y la hoja de ruta de Gobierno y con ello comprometerlos en un Gobierno de Concertación.

Dentro de algunos puntos centrales para mejorar el gobierno de Morillo, es importante recomendar un despliegue de esfuerzo por consolidar una agenda de gobierno sobre prioridades como la lucha contra la corrupción; del Plan de Gobierno de Somos Perú y del prestadito del entonces candidato Lucho Luna, así como de los ofrecimientos que aún recuerdan los Ancashinos y que pronto podría convertirse en mentiras o medias verdades; refrescados de un proceso arduo de escucha a poblaciones y territorios objetivo, Alcaldes, Consejeros, líderes empresariales, especialistas y otros actores de donde debe salir las prioridades concertadas de Gobierno de 45 meses que faltan.

En conclusión, Morillo ha perdido la oportunidad de los 100 días para poner las bases para hacer un buen gobierno; no ha logrado componer un equipo político y técnico de gobierno, no ha consolidado una agenda concertada con 2 o 3 ejes prioritarios, pero lo que más preocupa es el debilitamiento de su liderazgo y autoridad, debido a sus desaciertos y falta de visión como estadista, lo cual es debilitado aún más por las medias verdades de su participación en presuntos actos de corrupción, así como por el mediocre rol de Consejeros y de su Delegado que no ayuda a consolidar un soporte político al Gobernador.